Hoy no ha llovido y hemos podido disfrutar de las playas y nos hemos bañado. El agua no está nada fría.
Playa Tamarindo ya tiene más forma de pueblo y hay más edificios y comercios. Aún así contrasta muchísimo las calles sin aceras y mal asfaltadas con barrizales y luego entras a algunos restaurantes todo decorados lujosos y caros. Parece que hay muchas desigualdades entre los que se lo pueden permitir, los turistas, y el resto.